VINOS


 

Compra de Vinos.

Si se desea tener una leve noción sobre VINOS, se debe aprender un poco sobre las clases y características de estos, para así  seguir ciertas pautas y  adquirir los que posiblemente nos puedan gustar.

Hay diferentes tipos de vino: Tintos, blancos y rosados. Los hay también diferentes dentro de estos.

PAUTAS.

1 -Tipos y sabores para determinar los que podrían gustar:

VINOS BLANCOS.

–  Riesling: Vino blanco dulce con sabores más ligeros y afrutados que los del chardonnay. Su alta acidez marida bien con las comidas condimentadas.

–  Chardonnay: Vino blanco muy popular. Se describe como mantecoso, afrutado, con toques de manzana y cítricos.

–  Sauvignon Blanc: Vino blanco aromático con cualidades fuertes y herbales. También puede tener un ligero sabor a frutas ácidas.

VINOS ROSADOS.

-El Zinfandel blanco: Es el más popular vino rosado. Es moderadamente dulce y un poco seco con  toques cítricos y de caramelo y es ligeramente ácido. Es mejor tomarlo frío.

VINOS TINTOS.

–  Merlot: Vino tinto con toques de ciruela que tiende a ser suave desde el día en que se abre. Es popular debido a sus sabores subyacentes a chocolate.

–  Syrah o Shiraz: Vino tinto intenso, dulce y de sabor especiado.

–  Cabernet Sauvignon: Vino tinto más profundo e intenso que un merlot. A veces tiene un sabor a baya y se añeja bien.

–  Pinot Noir: Vino tinto cuyo sabor a menudo es como a frutos rojos (cerezas y fresas).

 

2 – Llevar un REGISTRO de los vinos comprados.

Si se lleva un registro de los vinos que hemos comprado esto permite VER los VINOS que gustaron y los que no, anotando muy bien los aspectos que gustan de cada uno de ellos, para poder catalogar el paladar de cada persona.

-Anotar el tipo de vino, el viñedo, la ubicación del viñedo, la fecha y las notas de cata de cada persona.

-Tomar nota del sabor, el color y el aroma. Contestar preguntas como:¿El vino era dulce o ácido? ¿Te recordó al chocolate? ¿Si era rojo vivo o rojo oscuro? ¿Tenía un aroma a hierbas o afrutado? Gustó o no, con una calificación de: Bueno o no gustó

PARA ELEGIR EL PRODUCTO.

1 – EL PRECIO del vino se ha de tener en cuenta,

pero no basar la decisión únicamente en este factor.

– Es común que el precio de los vinos se fija con base en factores que no tienen relación con el sabor.

-Los vinos de viñedos más nuevos pueden costar más, pero no tener un mejor sabor.

Una botella de una región tradicional de vinos, puede costar más que una botella de mejor sabor de una región menos conocida.

– Algunas bodegas establecidas, venden sus vinos con una etiqueta diferente a un precio más barato

2- La TAPA DE ROSCA.

Cada vez más los productores de vinos, están dejando de usar corchos.

– Estas tapas pueden evitar “el acorchado”, que es cuando los corchos naturales producen un olor similar al del cartón mojado.

–  Mantienen al vino libre de bacterias y permiten que los vinos abiertos se mantengan más frescos por más tiempo.

Si se va a comprar una botella que se consumirá en varias ocasiones, la tapa rosca es una buena alternativa.

Desechar la idea de que estos vinos (con tapa rosca), no son buenos.

3- La COSECHA.

-Algunos vinos mejoran con el tiempo, pero muchos han terminado de añejarse para cuando se embotellan. Se ha de buscar el vino más fresco que se pueda, para asegurar una botella buena.

  Vinos etiquetados o clasificados como “vinos de calidad” en una tienda de vinos, podrían mejorar con el tiempo. Se puede consultar con un experto, si se busca un vino de calidad.

 Vinos estándar, son los que se pueden comprar en un supermercado. Se ha de buscar la cosecha más reciente, para evitar obtener un vino acorchado o podrido.

Estos pueden encontrarse en la parte trasera de la estantería, ya que por lo general mueven las existencias más antiguas hacia la parte delantera.


4- EL MARIDAJE DEL VINO
:

El sabor del vino puede cambiar notoriamente de acuerdo a la comida con la que se beba. Por tal razón se ha de comprar un vino para maridar con esta, es decir que se complementen entre sí, de manera que se obtengan los mejores sabores del vino y que al mismo tiempo se disfrute de la comida.

Por ejemplo:

– Los vinos dulces, maridan bien con las comidas saladas.

– Las carnes blancas, tienden a maridar mejor con los vinos blancos.

-Las carnes rojas,  con los vinos tintos.

Los mariscos por lo general maridan mejor con vinos blancos ligeros, al igual que con los pescados magros, aunque hay algunos VINOS rosados o tintos, que se complementan con algunas otras clases de pescados.

– Las comidas dulces, se complementan mejor con los vinos blancos dulces o los vinos de postre.

Los vinos Riesling y Gewürztraminer, maridan mejor con comidas condimentadas.

Las preparaciones de vegetales, maridan con vinos blancos intensos y los vinos tintos suaves, como el Chardonnay y el Pinot Noir.

– Los Syrahs al añejarse bien, se dice que maridan de maravilla con las carnes a la parrilla.

-Si hay GRAN VARIEDAD de sabores y opciones de comida, se puede buscar un vino balanceado, que no tenga un sabor extremo.

Los Sauvignon blanc y los Pinot noir, son buenos en estos casos.

Usos.

Ver maridaje. Y para preparaciones culinarias como tortas o ponques y platos al vino (que llevan dentro de sus ingredientes vino).

EL SERVICIO DE LOS VINOS.

Al  comprar un buen vino, si no se sabe servir adecuadamente, se pierde gran parte de su valor.

Pero si por el contrario, se comprar un VINO standard y se sirve correctamente, es una excelente opción!

En esto se ve la gran importancia de su servicio.

ASPECTOS A CONSIDERAR EN EL SERVICIO.

1 -COPAS: Se debe usar la copa correcta para cada clase de vino.

 

– Los vinos tintos, se deben servir en copas grandes con bocas (cálices) anchas.

– Los vinos blancos en copas más pequeñas y cerradas.

– Se ha de llenar un tercio de la copa, dejando espacio para que el aire se encuentre con el VINO y que este libere sus aromas en la copa.

2- TEMPERATURA: Mantener el vino a la temperatura adecuada de servicio.

–  Se han de mirar las instrucciones en las etiquetas de la botella, para ver que recomienda el fabricante del vino. Si se ha de mantener la botella fría o si preferiblemente se deja a temperatura ambiente.

–  Los vinos blancos, no es generalizado que se deban enfriar. Como tampoco todos los vinos tintos tienen que estar a temperatura ambiente.

TEMPERATURAS DE SERVICIO.

  • Champagne: Vino espumoso elaborado con uvas de la región de CHAMPAÑA (Francia). 6º a 8º C.
  • Vinos espumosos secos, semi dulces y semi secos: 4º a 6º C.
  • Ligero Vino, blanco 6º a 8º C.
  • Aromático, Vino blanco  8º a 10º C.
  • Dulce, Vino blanco  10º a 12º C.
  • Vino rosado 8º a 12º C.
  • Vino tinto 14º a 16º C.
  • Joven, Vino con cuerpo medio 16º a 18º C.
  • Vino reserva 17º a 18º C.

3 – AIREADO: Es dejar que algunos vinos respiren.

– Esto permite al vino OXIGENARSE, aspecto que ayuda a eliminar los sabores ácidos o no deseados.

Se puede verter el vino en un decantador o un jarro de vidrio de boca ancha y dejarlo reposar por al menos una hora antes de servirlo, para eliminar algunos sabores penetrantes.

DECANTADOR.

Los factores anteriores pueden incidir NOTABLEMENTE en el SABOR del vino.

 Almacenamiento.

Para la conservación (prolongación de “la vida útil”) de los vinos, se han de tener en cuenta ciertas normas para su almacenamiento.

1 – POSICIÓN de la botella: Las botellas se han de guardar en posición horizontal, para que el vino quede en contacto con el corcho y se mantenga húmedo.

Esto no es necesario para vinos con tapas rosca o tapas plásticas.

 2 – LA TEMPERATURA.

Es muy importante evitar los cambios bruscos de temperatura en los vinos.

La ideal debe estar entre los 9-19 grados Centígrados máximo, para así evitar una posible proliferación de la bacteria que hace que el  vino se convierta en vinagre. Esto sucede a temperaturas  entre 25-30 grados Centígrados aproximadamente.

 3 – MOVIMIENTO de la botella: La estabilidad de un vino dentro de su envase, es de vital importancia, razón por la que se aconseja almacenarlos en sitios donde no estén expuestos a vibraciones o movimientos bruscos.

4 – LUZ: Tanto la artificial (halógena o fluorescente) o la natural y más concretamente los rayos ultravioletas del sol, son perjudiciales para los vinos.

Lo adecuado es la OSCURIDAD (Luz tenue de Led o incandescente de 200 – 280 Lumens aproximadamente).

 5 – El AIRE y HUMEDAD: Un sitio ventilado es conveniente para el almacenamiento de los vinos, ya que evita la humedad excesiva, con sus olores y proliferación de hongos, afectando considerablemente la calidad de los vinos.

 6- LA ESTIBA.

Para el almacenamiento adecuado de los VINOS no se deben escoger lugares como:

La COCINA, debido al calor que se produce por la estufa (fogón).

Tampoco en el GARAJE, por los gases tóxicos que emanan de los automóviles.

No se deben guardar cerca de PRODUCTOS de ASEO o QUÍMICOS en general, ni de productos como QUESOS MADUROS o cualquier alimento o condimento con AROMAS FUERTES.

¿QUE VINOS SE PUEDEN GUARDAR?

  • VINOS BLANCOS. Estos vinos contienen pocos taninos y alta predisposición a la oxidación, razones por las que no están fabricados para guardarlos por largo tiempo.

Se recomienda su consumo fresco del año o a lo sumo 2-3 años desde la cosecha, así se puede apreciar su acidez que le da una característica refrescante.

Si han tenido una fermentación en barril de roble, después de este lapso, la acidez comienza a desaparecer gradualmente.

Conviene más beberlos “jóvenes”, para que mantengan su elegancia y frescura.

  • VINOS TINTOS. Al estar un tiempo en el barril y poseer una mayor concentración de taninos, cuentan con  mayor duración en almacenaje.

Concluyendo, los VINOS DE GUARDA son pesados, elaborados con este objetivo desde el viñedo, ya que se logra la concentración adecuada que les permite perdurar en el tiempo, como el Malbec, Cabernet Sauvignon, Syrah y Tannat, entre otros.

Otros factores que permiten a un VINO, permanecer en buenas condiciones por varios años dentro de una botella y son:

– Nivel de acidez y contenido alcohólico.

A mayor acidez y grados de alcohol, mayor oportunidad de que el vino se mantenga en buenas condiciones

CONSERVACIÓN DEL VINO DESPUÉS DE ABRIRLO.

Se aprovecha muy bien un buen vino, guardándolo adecuadamente después de abrirlo.

Usar el corcho, la tapa de rosca o un propio tapón, para sellar la abertura de la botella. Esto mantiene los sabores sellados dentro del vino durante el mayor tiempo posible.

Guardar el vino en una posición vertical, para que sea menos la cantidad de vino que entre en contacto con el aire y en el refrigerador, no a temperatura ambiente.

– Consumir el resto del vino en el espacio de 3-5 días, para evitar que se dañe.

Tips.

Si se van a catar varios tipos de vino en una misma sesión o durante la misma comida, se ha de limpiar el paladar entre cada vino, evitando así que el sabor del vino anterior, interfiera con el del vino siguiente.

  • LIMPIEZA DEL PALADAR para la CATA.

Para esto son indicados los siguientes alimentos:

– El pan crujiente (Baguette) se usa mucho como limpiador del paladar en las catas de vino, para ayudar a absorber el sabor y el alcohol.

– El queso es perfecto para con los vinos tintos, para eliminar los sabores de los taninos.

– Las aceitunas, por su sabor salado, pueden ayudar a limpiar los sabores dulces del vino.

– El agua a temperatura ambiente, limpia el paladar sin necesidad de comer.

  • ALGÚN VOCABULARIO DE ENOLOGÍA.

Enología (Def.): Es la ciencia técnica que estudia los vinos y su producción.

“Catar” un VINO: Es reconocer sus cualidades y defectos, gracias a una técnica que permite interpretar sus características organolépticas (por medio de los sentidos: Visual, olfativo y gustativo) y expresarlo mediante un vocabulario preciso.”

  • Un VINO en la cata se puede evaluar así:

–   “Amable: Que se bebe fácilmente.

–   Armonioso: Que no presenta características discordantes.

–   Aromático: Elaborado con variedades de un aroma particular.

–   Astringente: Sensación de sequedad debida a los taninos.

–   Aterciopelado: Dotado de una textura suave y agradable.

–   Buqué o Bouquet: Término general para describir la «nariz’ del vino, pero sobre todo las características olfativas derivadas de la vinificación, de la crianza en barrica o del envejecimiento en botella.

–  Cuerpo: Impresión de peso y de consistencia en el paladar.

–  Elegante: Con raza, armonioso y con ausencia de impresiones agresivas.

–  Equilibrado: Se dice del vino cuyos componentes se «equilibran», de manera que ninguno resalta sobre los demás.

–  Final: Gustos y aromas que se prolongan después de tragar el vino.

–  Frutado: Muchos vinos tienen los matices olfativos de una fruta concreta (por ejemplo, albaricoque, manzana, grosella o cereza). Otros desprenden una agradable impresión general a fruta.

–  Generoso: Rico en alcohol pero equilibrado.

–  Graso: De una cierta untuosidad, lleno, armonioso.

–  Ligero: Vino con poco extracto y poco alcohol.

–  Redondo: Maduro, listo para beber.

–  Tanino: Componente polifenólico presente en la piel (hollejo) y semillas de las uvas, que da astringencia, carácter y cuerpo a los vinos principalmente los tintos.

Descrito (de poco a mucho) como: Fino, pulido, maduro, amable, seco, rico, firme, duro, grueso, vegetal, rasposo, astringente.”

Nutrientes y propiedades.

POR PRECAUCIÓN Y PARA NO TOMAR RIESGOS INNECESARIOS, SE SUGIERE QUE ANTES DE COMENZAR A BEBER VINO, SE CONSULTE CON EL MÉDICO O NUTRICIONISTA).

  • PROPIEDADES BENÉFICAS DEL VINO principalmente del VINO TINTO.

Estudios han demostrado que el CONSUMO MODERADO de VINO TINTO y de forma regular, puede:

Prevenir enfermedades coronarias y algunos tipos de cáncer, como el de piel.

Puede retardar o prevenir enfermedades como Alzheimer y Parkinson y la demencia senil.

Es el único suplemento natural que ayuda a las funciones neurológicas del organismo.

Previene los derrames cerebrales y accidentes cerebrovasculares.

Es un tranquilizante suave y natural, reduce la tensión y la ansiedad.

Proporciona energía y ayuda a la digestión.

Los componentes químicos de este efecto preventivo, son los flavonoides, relacionadas con los taninos.

Las catequinas presentes en el vino, son antioxidantes, que previenen que los “radicales libres” dañen las células y previene la arterioesclerosis.

Hay compuestos en la uva y en el vino (especialmente en el vino tinto, el jugo de uva, las cervezas oscuras y el té), llamados resveratrol y quercetina.

  Estimulan el sistema inmunológico y evitan la formación de algunos tipos de cáncer, como el de piel.

Protegen contra las enfermedades del corazón e incluso prolongar la vida.

El resveratrol del VINO, inhibe la formación de una proteína que produce una enfermedad llamada fibrosis cardiovascular (que reduce la eficiencia de bombeo del corazón, cuando más se necesita, en momentos de estrés).

Dilata los vasos sanguíneos y previene la angina de pecho y los coágulos.

Ayuda a equilibrar el colesterol.

Reduce el riesgo de tumores colonorrectales.

Estimula el apetito.

Muchísimos estudios en el mundo entero, han concluido, que la mayoría de las personas SANAS que beben vino de forma REGULAR y MODERADA, viven más tiempo.

La EXCEPCIÓN para el consumo de vino, son las mujeres premenopáusicas que en la familia hayan tenido cáncer de mama.

  • Contenido de nutrientes en el VINO: Es muy poco. Varía de acuerdo al tipo, el color, grado alcohólico y de azúcar residual de estos. Contiene sólo pequeñas cantidades de minerales y vitaminas, no contiene grasas, colesterol o fibra.

Los europeos en general, beben vino y agua con sus comidas, como ayuda para la digestión.

La clave de los aspectos beneficiosos del consumo de vino son la REGULARIDAD y MODERACIÓN.

OJO! El consumir VINO en EXCESO puede ser PEOR que la ABSTINENCIA TOTAL.

Nota 

Beber el vino que más agrade, el que más le guste.

Un vino con una calificación alta, podría no adaptarse a un paladar y un vino barato podría convertirse en el favorito.

– Sólo hay que asegurarse de disfrutarlo!

Advertencia: ¡PROHIBIDO EL CONSUMO DE VINO, PARA MENORES DE EDAD!