RÁBANO

Compra:

Ofreciéndonos un picoso sabor, fresco y crujiente a cada mordida, los rábanos tienen un lugar especial en el corazón de los amantes de las verduras.

Una raíz de la familia de las Brassicaceae y primo de la calabaza, las distintas formas, tamaños y colores de los rábanos es sorprendente.

En los Estados Unidos, el rábano estándar es rojo y redondo con un interior radiantemente blanco y aproximadamente del tamaño de una pelota de ping-pong o de golf.

Otro tipo es el rábano daikon de color blanco cremoso – un verdadero tubérculo con su rabito para evidenciarlo, siendo un rábano de invierno, mientras que los rojos crecen en la primavera.

El rábano original era negro. Otras variedades vienen en rosa, gris oscuro, morado, dos tonos de verde y de blanco, y en amarillo.

Frescura:

Se aprecia en su textura firme, piel lisa y sin manchas cafés.

Al ir a comprar el producto en el supermercado, se aconseja:

  • Observar que el sitio de exhibición, esté limpio y adecuadamente refrigerado.
  • Escoger los productos, preferiblemente en este orden: Verduras, frutas, huevos, quesos y lácteos en general, después de los productos de despensa, pero antes de las carnes, aves, pescados y mariscos.
  • Al llegar a su destino refrigerar, para que no se interrumpa la “cadena de frío” del mismo.

Usos:

Crudos para ensaladas o en conserva como encurtido.

Almacenamiento:

Refrigerados en bolsa de plástico abierta o perforada.

Conservación:

Refrigerar.

Duración:

10 – 12 días aprox.

Tips:

Al partirlos se deben colocar dentro de agua helada para que conserve su textura crujiente y con limón para que no se oxiden (oscurezcan).

Nutrientes y propiedades:

(Ver contenido de nutrientes y sus beneficios, en  LOS VEGETALES).

Nota:

No congelar. Revisar periódicamente el estado del producto, para poder consumirlo a tiempo.