CONSERVACIÓN

Conservación de Alimentos

Además de saber comprar, es de vital importancia saber conservar los alimentos que llevamos a casa, para evitar que estos se descompongan, y que proliferen  bacterias que hay en ellos, poniendo en peligro la salud familiar.  

Para esto hemos de conocer algunas técnicas fundamentales para la conservación de alimentos, como lo son: La refrigeración, congelación, salazón, ahumado y no menos importante la descongelación para así poder conservar la calidad nutricional y las características organolépticas de los alimentos como lo son, el color, olor, textura y sabor de los mismos, prolongando así su “vida útil”.

Conservación por Refrigeración.

Es una de las técnicas de conservación de alimentos en frío, que consiste en colocar los alimentos en  el refrigerador a una temperatura de 3-5 grados C (Centígrados o Celsius), por un periodo de tiempo corto, antes de la cocción de los mismos o de su posterior congelación, retardando así la proliferación de bacterias en estos.

Al refrigerar se ha de tener en cuenta que:

  • Para la conservación de alimentos frescos en la nevera, los recipientes de vidrio suelen producir más humedad y tienden a podrirlos, por lo tanto es recomendable usar recipientes de plástico o de icopor o unicel, envuelto con papel film o vinil (muchos alimentos ya vienen en estos empaques).
  • Se debe evitar el uso de recipientes metálicos, ya que tienden a reducir “la vida útil” de los alimentos frescos dentro del refrigerador, debido a que se produce mayor humedad.
  • Los alimentos procesados se conservan mejor en recipientes de vidrio, para no alterar su sabor.
  • Los alimentos procesados con sal no se deben guardar en recipientes de metal, porque hay algunos metales que sueltan sustancias tóxicas para el organismo al contacto con la sal.
  • El refrigerador funciona mejor cuando no está excesivamente lleno, por esto se debe calcular la cantidad de productos a comprar, de manera que queden espacios para que circule uniformemente el aire frío dentro del mismo.

Conservación por Congelación.

Es uno de los métodos más usados y más efectivos para la conservación de alimentos en frío.

Consiste en someter el alimento a temperaturas de menos de 0 grados C (Centígrados o Celsius), que es la temperatura de congelación del agua. Aquí por el frío por congelamiento se inhiben las bacterias que descomponen los alimentos de tal manera que se prolonga su “vida útil”.

Para este método se usan los congeladores de las neveras, programados a temperaturas bajo 0, o si se prefiere y hay espacio suficiente en casa, se puede obtener un congelador adicional.

Algunas pautas o consejos para congelar:

  • Los congeladores de las neveras funcionan mucho mejor cuando están llenos.
  • Todos los alimentos tanto crudos como procesados, deben estar debidamente empacados, para que el frío no los queme. Los crudos como carnes, pescados y mariscos pueden empacarse en bolsas plásticas o papel vinil (film). Los procesados pueden congelarse en recipientes de plástico con tapa (nunca de vidrio para evitar accidentes, ya que por las bajas temperaturas pueden romperse).
  • Antes de congelar los alimentos que se hayan preparado, se deben dejar enfriar, ya que la temperatura del congelador puede bajar y como consecuencia descomponer los alimentos ya congelados. También la nevera consume más energía al tener que volver a regular la temperatura que perdió.
  • No congelar alimentos que ya han sido descongelados, para evitar la proliferación de bacterias.

Descongelación.

La descongelación se debe realizar dentro del refrigerador, nunca a temperatura ambiente, para evitar así la proliferación de bacterias.

Los alimentos se sacan del congelador y se colocan en el refrigerador la noche anterior para que se descongelen. Si se olvida, se puede colocar  el paquete en un recipiente con agua potable a temperatura ambiente y dejarlo en el refrigerador para que descongele.

Para descongelar los alimentos procesados, se puede utilizar el horno micro hondas pulsando el botón de descongelación. Esto, no es tan conveniente para las carnes o pescados crudos ya que pueden comenzar su cocción dispareja y activarse los microorganismos que hay en ellos.

Al descongelar carnes, pescados o mariscos, se deben consumir en su totalidad. No se deben volver a congelar. De hecho ningún alimento descongelado se ha de volver a congelar, porque las bacterias se han activado y pueden convertir en alimentos tóxicos, nocivos para la salud.

Salazón o secado.

Se conoce como salazón o secado, al método de conservación más antiguo empleado por el hombre para preservar algunos alimentos, de microorganismos (bacterias) que los descomponen.

Consiste en emplear sal en grandes cantidades con adición de nitratos, para rociar con esta mezcla, carnes y pescados, con el fin de retardar su descomposición. Se ponen a corrientes de aire, sin que les dé el sol directamente, para que pierdan la humedad, ya que es un medio eficaz para la proliferación de bacterias.

Ahumado.

El ahumado es un método de conservación de alimentos, que consiste en utilizar maderas aromáticas encendidas, exponiéndolos alimentos al humo de estas, para preservarlos, dándoles sabor y aroma. De acuerdo al alimento se escoge la madera del árbol que más se adecúe. Se utiliza cualquier madera dura, libre de resina (manzano, roble) y que no sean: Pino, ciprés, eucalipto y ninguna madera roja.

error: Content is protected !!