Cómo Conservar las SARDINAS Frescas.

sardinas

Compra:

Las SARDINAS, pez marino o de agua salada. Pequeño, azul o graso (posee un 10% de grasa omega-3) que ayuda a disminuir los niveles de colesterol y triglicéridos y es rica en proteínas.

Frescura de las Sardinas:

Este pescado es delicado y se descompone con facilidad, razón por la cual se exporta ahumada, salada o enlatada en salsa de tomate o en aceite y posee gran contenido en calcio porque contiene las espinas.

El pescado se debe comprar al final del mercado, para que no se interrumpa la “cadena de frío” del producto y al llegar a su destino final, colocarlo de inmediato en la nevera, ya sea a congelar o a refrigerar si se va a consumir máximo al otro día.

Usos:

Fresca se puede preparar a la provenzal o frita.

No son aconsejables para personas que padecen gota, por su alto contenido en purinas que en el organismo se convierten en ácido úrico.

Almacenamiento de las Sardinas:

Si es que se consigue fresco, adobar y preparar de una vez. De lo contrario congelar de  inmediato después de lavarlas con agua fría escurrirlas y empacar por porciones.

Descongelar con tiempo dentro del refrigerador (nunca a temperatura ambiente) y sobre un recipiente. Si se olvida, colocar la pieza o paquete dentro de un recipiente con agua a temperatura ambiente, dentro del refrigerador. Por 10 minutos aproximadamente.

Hay que tener en cuenta el evitar la “contaminación cruzada”, es decir, al almacenar un filete cocido no debe estar cerca de uno crudo.

Conservación de las sardinas:

Refrigerar.         Congelar.

Duración:     

1-2 días aprox.  1-2 meses aprox.

Nota:

El pescado o cualquier carne, una vez descongelados, no se deben volver a congelar, ya que se han activado los microorganismos y se puede volver tóxico para el organismo.

El pescado  o cualquier otro alimento, se debe manipular con manos y utensilios limpios.

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