MARISCOS


 

Compra de  los Mariscos:

Un MARISCO, es un animal marino comestible invertebrado como los crustáceos (camarones, langostinos, cangrejos, langosta, jaiba, etc.) moluscos de cuerpo blando con o sin concha (mejillones, almejas, pulpos, calamares, ostras, vieiras, etc.). Son de exquisito sabor y gran valor nutricional.

Frescura de  los Mariscos:

Los mariscos son más delicados que los pescados, por esta razón hay que tener especial cuidado al comprarlos. Ha de ser en un lugar confiable, especializado y con equipos adecuados de enfriamiento y personal calificado, que nos garantice la calidad del producto.

Para comprobar la calidad de los mariscos, tenemos que saber que:

Se pueden adquirir vivos, refrigerados o congelados dependiendo de su clase.

Los más aconsejables son los congelados debido a la garantía de que no ha sido interrumpida la cadena de frío y han sido protegidos del polvo y la manipulación excesiva. Los mejores son los empacados a granel es decir en paquetes pequeños de 1 – 2 libras.

Su olor ha de ser suave a agua de mar, nunca olor penetrante a amoniaco.

Color vivo, brillante no opaco.

Los moluscos vivos de concha la deben tener cerrada o entreabierta no abierta porque esto quiere decir que están muertos. Los congelados, entreabierta no abierta. Ya después de la cocción, se deben abrir, si alguna queda cerrada, desecharla porque está dañada.

Algunos de los moluscos de concha como las ostras se pueden consumir crudos con limón.

Todos los mariscos se pueden llevar a cocción para consumirlos en diferentes preparaciones ya sea empanados, escalfados o salteados en mantequilla o en el medio graso que se prefiera.

Al ir a comprar mariscos congelados se debe tener en cuenta: 

  • Observar la fecha de vencimiento o caducidad del producto. Escoger la de cumplimiento más lejano. Que la fecha no esté tapada ni repisada es decir que no esté alterada.
  • Observar que el empaque y las etiquetas estén en perfectas condiciones, no rotos ni en mal estado.
  • Revisar que estén bien congelados y que el paquete no tenga escarcha, pues ahí se ve que ya han sido parcialmente descongelados.
  • Se deben comprar los mariscos al final del mercado, para que no se interrumpa la “cadena de frío” del producto. Y al llegar a su destino final, de inmediato congelar.
  • No se debe dejar mucho tiempo expuesto al calor dentro del automóvil, ni fuera del congelador (porque se acorta su vida útil), máximo 30 minutos para no interrumpir “la cadena de frío”, que es lo que impide la proliferación de bacterias que causan enfermedades.

Si es posible se debe transportar en bolsa térmica y lejos de productos contaminantes como limpiadores, aceites para automóvil o gasolina ya que absorbe dichos olores.

Así mismo al llegar a su destino, colocarlas de inmediato en el refrigerador o congelador.

Usos de los Mariscos:

Dentro de toda dieta balanceada se deben incluir las proteínas y los MARISCOS son una de las fuentes mas importantes para aportar al organismo este nutriente, entre muchos otros. (Ver tips).

Se utilizan como plato fuerte o como ingrediente en infinidad de preparaciones, ya que son de gran valor nutricional y se pueden emplear métodos de cocción variados.

Almacenamiento:

Los mariscos tan pronto se llegue a su destino final, se deben colocar en el refrigerador o congelador.

No se deben dejar descongelar, para congelarlos nuevamente, porque se activan las bacterias y pueden causar efectos nocivos para la salud.

Los mariscos que ya se han cocinado, se deben dejar enfriar para refrigerarlos. Se deben colocar en recipiente limpio, seco y hermético. Servirlos siempre con utensilio limpio.

Duración,

Refrigerados crudos, 2 días máximo y dependiendo de su frescura en el momento de la compra. Refrigerados cocidos 4 días, máximo.

Congelados y sin interrumpir el proceso, 2 meses aproximadamente y dependiendo de la fecha de caducidad o vencimiento.

Conservación:

Congelados. Refrigerados.

Duración:  

2 meses aprox.    2-4 días aprox.

Tips:

Es conveniente conocer un poco sobre los nutrientes que aporta el consumo de MARISCOS, al organismo humano.

Dentro de los mariscos, los más populares en nuestra cocina son los moluscos y los crustáceos, es decir, los mejillones, las almejas, los calamares.

Poseen alto contenido en nutrientes  para el cuerpo humano.

Los mariscos ofrecen proteínas que contienen todos los aminoácidos esenciales.

PROTEÍNAS: Son indispensables para el desarrollo celular aminoácidos esenciales).

Se encuentra en las carnes, aves, pescados, mariscos, huevos y algunos vegetales como las legumbres (fríjol, soja, lenteja) entre otros.

Son bajos en carbohidratos y por lo general bajo contenido graso, menos del 2% de su composición, pero gran proporción de colesterol, como los mejillones y langostinos.

ÁCIDO FÓLICO.

Importantisimo en la dieta de las mujeres en embarazo y para prevenir anemias por mala alimentación.

COMPLEJO B.

(Vitaminas hidrosolubles).

Se debe consumir a diario, ya que el cuerpo no la puede almacenar.

Favorece la producción de glóbulos rojos.

Ayuda a mantener el sistema nervioso en buen estado.

Benéfica para los ojos y el pelo(cabello).

Ayudan a evitar el cansancio y la fatiga.

VITAMINA B1 o Tiamina.

Esecial para el crecimiento en niños y adolescentes.

Ayuda al metabolismo.

Y al buen funcionamiento del sistema nervioso.

VITAMINA B2 o Riboflavina.

Importante en la respiración celular.

Antiinflamatorio.

VITAMINA B6.

Ayuda a combartir o aminorar síntomas del embarazo, como las náuseas.

Estimula el apetito.

VITAMINA B12.

Interviene en el crecimiento de niños y adolescentes.

Antianémico.

VITAMINA A.

Es importante para un crecimiento normal en niños y adolescentes.

Protege el tracto respiratorio (garganta, bronquios).

Ayuda a impedir las infecciones.

Estimula el apetito y es buena para la digestión.

Para cuidado de la piel y la visión.

VITAMINA E.

Función antioxidante.

Contienen también gran aporte en MINERALES como:

POTASIO.

Desarrolla las células de los músculos y los glóbulos rojos de la sangre.

Es básico para el tejido muscular.

Para la formación de glucógeno.

Evita el cansancio muscular.

YODO

(Pescado de mar).

Es de vital importancia para el buen funcionamiento de la Tiroides, que es la que regula el metabolismo.

MAGNESIO.

Esencial para el correcto funcionamiento del sistema nervioso.

Ayuda al funcionamiento de las glándulas.

En la formación de albúmina en la sangre.

SODIO.

Buen funcionamiento del sistema nervioso.

Para la sangre.

HIERRO.

Es el componente principal de los glóbulos rojos y la hemoglobina en la sangre.

Ayudan a la construcción de las células sanguíneas.

Crea resistencia contra la fatiga.

Ayuda a evitar la anemia.

Se encuentra en las almejas, berberechos y mejillones.

CALCIO.

Constituye el 50% de los minerales presentes en el cuerpo humano.

Previene las hemorragias.

Ayuda a mantener constantes los latidos del corazón.

Para el mantenimiento y desarrollo de huesos, uñas y dientes.

Ayuda en la coagulación de la sangre y el buen funcionamiento de los músculos.

Se encuentra en los langostinos y calamares.

Se ha de recordar que para una dieta balanceada, se deben consumir alimentos de los 5 grupos:

  • PROTEÍNAS: Son indispensables para el desarrollo celular aminoácidos esenciales).

Se encuentra en las carnes, aves, pescados, mariscos, huevos y algunos vegetales como las legumbres (fríjol, soja, lenteja) entre otros.

  • CARBOHIDRATOS (hidratos de carbono): Aportan energía al organismo, como lo son la fibra alimentaria y los azúcares.

Se encuentran en los vegetales como el trigo, la papa, el plátano y algunas frutas, entre otros.

  • LÍPIDOS. Grasas animales y vegetales.
  • VITAMINAS. Frutas y verduras y en la gran mayoría de los alimentos.
  • MINERALES. Frutas y verduras y en la gran mayoría de los alimentos.

Entonces, toda dieta balanceada debe contener: Carnes, legumbres, frutas, verduras, huevos, cereales, lácteos y grasas (vegetal o animal).

Nota: Se debe recordar que la “vida” útil” del producto, depende de su frescura en el momento de la compra, de la fecha (aproximada) de vencimiento y de su posterior almacenamiento y conservación.

Revisar periódicamente el estado del producto (fecha de congelación), para poder consumirlo a tiempo.

Siempre manipular con manos limpias o guantes desechables y los que ya se han cocido, adicionalmente con utensilios limpios.