LANGOSTA


 

Compra:

La LANGOSTA, es un crustáceo marino de diez patas, tiene antenas largas. Su parte comestible es apenas la tercera parte de su peso total. Mide entre 23- 50 cm. de longitud y peso aproximado de 4 -7 kg.

Se considera la reina de los crustáceos por la exquisitez de su carne  tierna, blanca y deliciosa.

Sus variedades más importantes son: Langosta roja o real, que es la más comercial y de mayor valor gastronómico. Langosta rosada de Portugal muy fina y deliciosa. la americana, de menos sabor. Langosta de Mauritania.

Se encuentran en casi todos los mares, las más apreciadas son las del mediterráneo.

Frescura:

Se pueden comprar solo las colas o el animal completo cocido y congelado. De esta presentación se consigue todo el año.

Para comprobar la calidad de los mariscos, tenemos que saber que:

Se pueden adquirir vivos, refrigerados o congelados dependiendo de su clase.

La langosta se debe adquirir viva (más fresca). Si no es posible, lo más aconsejables son las congeladas debido a la garantía de que no ha sido interrumpida “la cadena de frío” y han sido protegidas del polvo y la manipulación excesiva. Las mejores son las empacadas a granel es decir en paquetes pequeños de 1 – 2 libras.

Su olor ha de ser suave a agua de mar (yodo), nunca olor penetrante a amoniaco.

Color vivo, brillante no opaco.

Todos los mariscos se pueden llevar a cocción para consumirlos en diferentes preparaciones ya sea empanados, escalfados o salteados en mantequilla o en el medio graso que se prefiera.

Al ir a comprar mariscos congelados se debe tener en cuenta: 

  • Observar la fecha de vencimiento o caducidad del producto. Escoger la de cumplimiento más lejano. Que la fecha no esté tapada ni repisada es decir que no esté alterada.
  • Observar que el empaque y etiquetas estén en perfectas condiciones, no rotos ni en mal estado.
  • Escoger los mariscos al final en el supermercado, para no interrumpir “la cadena de frío” de los mismos.
  • Revisar que estén bien congelados y que el paquete no tenga escarcha, pues ahí se ve que ya han sido parcialmente descongelados.

Los mariscos son más delicados que los pescados, por esta razón hay que tener especial cuidado al comprarlos. Ha de ser en un lugar confiable, especializado y con equipos adecuados de enfriamiento y personal calificado, que nos garantice la calidad del producto.

Usos:

Se prepara la langosta thermidor en cubos salteados en mantequilla y servidos en salsa bechamel. O en mantequilla flameada en coñac. También hervida en caldo corto y servida con salsas.

Almacenamiento:

Los mariscos tan pronto se llegue a su destino final, se deben colocar en el refrigerador o congelador. No se debe permitir su descongelación para congelarlos nuevamente porque se activan las bacterias y pueden causar efectos que dañen la salud.

Los mariscos que ya se han cocinado, se deben dejar enfriar para refrigerarlos. Se deben colocar en recipiente limpio, seco y hermético. Servirlos siempre con utensilio limpio.

Su duración, refrigerados crudos, 2 días máximo y dependiendo de su frescura en el momento de la compra. Refrigerados cocidos 4 días, máximo. Congeladas y sin interrumpir el proceso, 2 meses aproximadamente y dependiendo de su frescura a la hora de la compra.

Descongelar en el refrigerador o dentro de un recipiente con agua, pero en el refrigerador, nunca a temperatura ambiente y una vez descongelada no volver a congelar.

Conservación:

Congelar.        Refrigerar.

Duración:     

2 meses aprox. 2-4 días aprox.

Nota: Siempre manipular los mariscos o cualquier otro alimento con manos limpias o guantes desechables y los que ya se han cocido, con utensilios limpios.