GAMBAS


 

Compra:

LA GAMBA O El LANGOSTINO, es un crustáceo, de caparazón de color amarillento con vetas marrón y al cocerlo se vuelve rojizo. Mide entre 12 -16 cm. de largo, de cuerpo alargado y ligeramente curvo. Se encuentra en todos los mares, principalmente en la desembocadura de los ríos.

Hay diversas clases de langostinos congelados, provenientes de diferentes mares del mundo algunos como: Los langostinos o gambas tigre con rayas (oriental y verde) son los de más valor gastronómico y los langostinos o gambas blancas (sin rayas).

Se encuentra fresco o congelado todo el año.

Se preparan en coctel como entrada, al ajillo, mariposa empanados, o a la parrilla entre otras.

Los mariscos son más delicados que los pescados, por esta razón hay que tener especial cuidado al comprarlos. Ha de ser en un lugar confiable, especializado y con equipos adecuados de enfriamiento y personal calificado, que nos garantice la calidad del producto.

Frescura:

Para comprobar la calidad de los mariscos, tenemos que saber que,

Los más aconsejables son los congelados debido a la garantía de que no ha sido interrumpida la cadena de frío y han sido protegidos del polvo y la manipulación excesiva. Los mejores son los empacados a granel es decir en paquetes pequeños de 1 – 2 libras.

Su olor ha de ser suave a agua de mar, nunca olor penetrante a amoniaco. Color vivo, no opaco.

Todos los mariscos se pueden llevar a cocción para consumirlos en diferentes preparaciones ya sea empanados, escalfados o salteados en mantequilla o en el medio graso que se prefiera.

Al ir a comprar mariscos congelados se debe tener en cuenta: 

  • Observar la fecha de vencimiento o caducidad del producto. Escoger la de cumplimiento más lejano. Que la fecha no esté tapada ni repisada es decir que no esté alterada.
  • Observar que el empaque y etiquetas estén en perfectas condiciones, no rotos ni en mal estado.
  • Escoger los mariscos al final en el supermercado, para no interrumpir “la cadena de frío” de los mismos.
  • Revisar que estén bien congelados y que el paquete no tenga escarcha, pues ahí se ve que ya han sido parcialmente descongelados.

Almacenamiento:

Los mariscos tan pronto se llegue a su destino final, se deben colocar en el refrigerador o congelador. No se debe permitir su descongelación para congelarlos nuevamente porque se activan las bacterias y pueden causar efectos que dañen la salud.

Los mariscos que ya se han cocinado, se deben dejar enfriar para refrigerarlos. Se deben colocar en recipiente limpio, seco y hermético. Servirlos siempre con utensilio limpio.

Su duración, refrigerados crudos en jugo de limón, 2 días máximo y dependiendo de su frescura en el momento de la compra. Refrigerados cocidos 4 días, máximo. Congelados y sin interrumpir el proceso, 2 meses aproximadamente y dependiendo de su frescura en el momento de la compra.

Descongelar en el refrigerador, nunca a temperatura ambiente.

Conservación: Congelar.       Refrigerar.

Duración:  2 meses aprox.   2-4 días aprox.

Nota: Siempre manipular los mariscos con manos limpias o guantes desechables y los que ya se han cocido, con utensilio limpio.