CANGREJO DE MAR


  

Compra: El CANGREJO DE MAR, se encuentra abundantemente en las costas de California, en las de Europa y en las mexicanas en el Golfo.

Es un crustáceo de cuerpo corto y pequeño, con diez patas (carnudas de acuerdo a su especie), abdomen pequeño bajo un caparazón rígido y grueso. Tiene unas pinzas carnosas.

Hay varias clases, entre otras, el cangrejo buey, el moruno, el de Alaska y el común (o jaiba). Unos de color oscuro y otros de color rojizo (estos para preparar salsas y caldos). También está el “bocas” que es mucho más grande.

Los mariscos son más delicados que los pescados, por esta razón hay que tener especial cuidado al comprarlos. Ha de ser en un lugar confiable, especializado y con equipos adecuados de enfriamiento y personal calificado, que nos garantice la calidad del producto.

Para comprobar la calidad de los mariscos, tenemos que saber que:

Se pueden adquirir vivos, refrigerados o congelados dependiendo de su clase.

Los más aconsejables son los congelados, debido a la garantía de que no ha sido interrumpida la cadena de frío y han sido protegidos del polvo y la manipulación excesiva. Los mejores son los empacados a granel es decir en paquetes pequeños de 1 – 2 libras.

Su olor ha de ser suave a agua de mar, nunca olor penetrante a amoniaco. Color vivo, brillante no opaco.

Todos los mariscos se pueden llevar a cocción para consumirlos en diferentes preparaciones ya sea empanados, escalfados o salteados en mantequilla o en el medio graso que se prefiera.

Al ir a comprar mariscos congelados se debe tener en cuenta: 

  • Observar la fecha de vencimiento o caducidad del producto. Escoger la de cumplimiento más lejano. Que la fecha no esté tapada ni repisada es decir que no esté alterada.
  • Observar que el empaque y etiquetas estén en perfectas condiciones, no rotos ni en mal estado.
  • Escoger los mariscos al final en el supermercado, para no interrumpir “la cadena de frío” de los mismos.
  • Revisar que estén bien congelados y que el paquete no tenga escarcha, pues ahí se ve que ya han sido parcialmente descongelados.

Usos: Su carne es muy apetecida, sobre todo la de sus tenazas es firme, blanca y suave. La carne del caparazón es un poco más oscura y se puede comer sola o con aderezos.

Este se puede preparar de varias formas, como la langosta y otros crustáceos. Con los más pequeños se preparan sopas y salsas.

Almacenamiento: Los mariscos tan pronto se llegue a su destino final, se deben colocar en el refrigerador o congelador. No se debe permitir su descongelación para congelarlos nuevamente porque se activan las bacterias y pueden causar efectos que dañen la salud.

Descongelar en el refrigerador, nunca a temperatura ambiente.

Los mariscos que ya se han cocinado, se deben dejar enfriar para refrigerarlos. Se deben colocar en recipiente limpio, seco y hermético. Servirlos siempre con utensilio limpio.

Su duración, refrigerados crudos, 2 días máximo y dependiendo de su frescura en el momento de la compra. Refrigerados cocidos 4 días, máximo. Congelados y sin interrumpir el proceso, 2 meses aproximadamente y dependiendo de su frescura al momento de la compra.

Conservación: Congelar.    Refrigerar.

Duración:  2 meses aprox. 2-4 días aprox.

Nota: Siempre manipular los mariscos con manos limpias o guantes desechables y los que ya se han cocido, con utensilios limpios.