BOGAVANTE


 

Compra del Bogavante:

El BOGAVANTE, se parece mucho a la langosta, su carne es blanca, firme y aunque tiene más aroma. En el tórax se encuentra una parte cremosa (coral).

Se encuentra en las costas de los mares del norte, en las costas del Atlántico (Gran Bretaña, Noruega), de color oscuro casi negro y antenas de color rojizo. También  en las costas orientales de América del Norte, se encuentra el americano o canadiense. Su carne es menos sabrosa y fina que el europeo.

Se pueden conseguir en conservas para entremeses o entradas. También se consigue cocido  y congelado, o vivo, siendo así como se garantiza más su frescura o en su defecto, congelado.

Los mariscos son más delicados que los pescados, por esta razón hay que tener especial cuidado al comprarlos. Ha de ser en un lugar confiable, especializado y con equipos adecuados de enfriamiento y personal calificado, que nos garantice la calidad del producto.

Para comprobar la calidad de los mariscos, tenemos que saber que:

Se pueden adquirir vivos, refrigerados o congelados dependiendo de su clase.

Los crustáceos se deben comprar vivos pero si no es posible, lo más aconsejables son los congelados debido a la garantía de que no ha sido interrumpida la cadena de frío y han sido protegidos del polvo y la manipulación excesiva. Los mejores son los empacados a granel es decir en paquetes pequeños de 1 – 2 libras.

Su olor ha de ser suave a agua de mar, nunca olor penetrante a amoniaco.

Color vivo, brillante no opaco.

Todos los mariscos se pueden llevar a cocción para consumirlos en diferentes preparaciones ya sea empanados, escalfados o salteados en mantequilla o en el medio graso que se prefiera.

Al ir a comprar mariscos congelados se debe tener en cuenta: 

  • Observar la fecha de vencimiento o caducidad del producto. Escoger la de cumplimiento más lejano. Que la fecha no esté tapada ni repisada es decir que no esté alterada.
  • Observar que el empaque y etiquetas estén en perfectas condiciones, no rotos ni en mal estado.
  • Escoger los mariscos al final en el supermercado, para no interrumpir “la cadena de frío” de los mismos.
  • Revisar que estén bien congelados y que el paquete no tenga escarcha, pues ahí se ve que ya han sido parcialmente descongelados.

Usos:

Se puede preparar cocido en caldo corto, salteado en mantequilla y flameado en cognac, salteado en mantequilla simplemente, a la thermidor cortando la carne en cubos, se saltean en mantequilla y se sirven con salsa bechamel.

Almacenamiento del Bogavante:

Los mariscos tan pronto se llegue a su destino final, se deben colocar en el refrigerador o congelador. No se debe permitir su descongelación para congelarlos nuevamente porque se activan las bacterias y pueden causar efectos que dañen la salud.

Los mariscos que ya se han cocinado, se deben dejar enfriar para refrigerarlos. Se deben colocar en recipiente limpio, seco y hermético. Servirlos siempre con utensilio limpio.

También lo hay en conserva.

Su duración, refrigerados crudos, 2 días máximo y dependiendo de su frescura en el momento de la compra. Refrigerados cocidos 4 días, máximo. Conserva, hasta la fecha de caducidad o vencimiento sin haberse destapado. Una vez abierta consumir lo más pronto posible. Congelados y sin interrumpir el proceso, 2 meses aproximadamente y dependiendo de la fecha de caducidad o vencimiento.

Descongelar en el refrigerador o colocando en un recipiente con agua, dentro del refrigerador, nunca a temperatura ambiente y una vez descongelados no volver a congelar.

Conservación del Bogavante:

Congelar. Refrigerar.

Duración:  

2 meses aprox. 2-4 días aprox.

Nota: Siempre manipular los mariscos o cualquier otro alimento con manos limpias o guantes  desechables y los que ya se han cocido, con utensilios limpios.