QUESO DE BURGOS

Compra:

El DE BURGOS, es el queso fresco de España.

Elaborado con leche de oveja. Lo producen con o sin sal.

Es un queso suave y de fácil digestión.

Frescura:

Al ir a comprar el producto al supermercado se deberá tener en cuenta,

  • Observar que la nevera donde se exhibe el producto, funcione adecuadamente (que esté enfriando).
  • Observar fecha de vencimiento del producto o caducidad del mismo, que no esté tapada, ni alterada, ni repisada.
  • Escoger el producto con fecha lo más lejana posible.
  • Revisar empaque, que esté en óptimas condiciones, no sumido, averiado o golpeado. Tampoco con etiquetas rotas o desechas.
  • Mirar que el empaque no esté inflado (soplado), porque esto es indicio de que el producto ya está en descomposición.
  • Comprar el producto, al final del mercado, para que no se interrumpa “la cadena de frío” del mismo.

Usos:

Solo, en la elaboración de postres, rellenos para frituras y repostería en general.

Almacenamiento:

Mantener siempre refrigerado en la bandeja para el queso de la nevera en recipiente con tapa.

La que se encuentra en la fecha de vencimiento o caducidad y dependiendo de la conservación que le hayan dado tanto el distribuidor como el consumidor.

En el refrigerador mantenga los productos lácteos lejos de las carnes, pescados, verduras y frutas, para evitar la “contaminación cruzada”.

Se ha de recordar que el tiempo de “vida útil” del producto, depende de su frescura en el momento de la compra y de su posterior almacenamiento y conservación.

Conservación:

Refrigerar.

Duración:

8 días aprox.

Tips:

Colocar el queso dentro de un recipiente con tapa (preferiblemente de icopor), con papel absorbente de cocina debajo del queso, para que su suero no lo dañe y así se prolongará su vida útil.

Nutrientes y propiedades:

 Ver quesos

Nota:

  • Mantener siempre refrigerado y bien tapado.
  • Se ha de recordar que el tiempo de vida útil del producto depende de la frescura en el momento de su compra y de su posterior almacenamiento y conservación.
  • Revisar periódicamente el estado del producto, para poder consumirlo a tiempo.