QUESO BUFARELINI

Compra:

El Queso BUFARELINI, es un queso fresco, pequeño que como su nombre lo indica es un mozzarella hecho con leche de búfala, aunque la gran mayoría ahora de los mozzarella son de leche de vaca y estos pequeños quesos se llaman simplemente mozzarellinas.

Es un queso de color blanco, textura grasa, firme y fibrosa (en hilo), de sabor suave y ligeramente salado. Olor agradable a lácteo. Se utiliza en ensaladas principalmente.

Frescura:

Al ir a comprar el producto al supermercado se deberá tener en cuenta,

  • Observar que la nevera donde se exhibe el producto, funcione adecuadamente (que esté enfriando).
  • Observar fecha de vencimiento del producto o caducidad del mismo, que no esté tapada, ni alterada, ni repisada. Escoger el producto con fecha lo más lejana posible.
  • Revisar empaque, que esté en óptimas condiciones, no sumido, ni averiado o golpeado. Ni con etiquetas rotas o desechas.
  • Mirar que el empaque no esté inflado (soplado), porque esto es indicio de que el producto ya está en descomposición.
  • Comprar el producto, al final del mercado, para que no se interrumpa “la cadena de frío” del mismo.

Almacenamiento:

Se debe mantener refrigerado a un temperatura de aproximadamente 4 grados Centígrados (parte alta de la nevera).

En el refrigerador mantenga los productos lácteos lejos de las carnes, pescados, verduras y frutas, para evitar la “contaminación cruzada”.

Refrigerado fresco, 7-10 días aproximadamente, dependiendo de su frescura en el momento de la compra.

También depende del tiempo que se encuentre en la fecha de caducidad o vencimiento del producto y del cuidado tenido en su fabricación y  en la conservación, tanto del distribuidor como  del consumidor.

Se ha de recordar que el tiempo de “vida útil” del producto, depende de su frescura en el momento de la compra y de su posterior almacenamiento y conservación.

Conservación:

Refrigerar.

Duración:

7-10 días aproximadamente.

Nota:

Se ha de recordar que el tiempo de vida útil del producto depende de la frescura en el momento de su compra y de su posterior almacenamiento y conservación.

Revisar periódicamente el estado del producto, para poder consumirlo a tiempo.