GRANOS SECOS


 

Descripción:

Los GRANOS SECOS Y CEREALES, como fríjol, lenteja, garbanzo, arveja, soja, maíz, cuchuco de maíz o de trigo, arroz, avena, cebada trigo y toda clase de harinas,  entre otros, son alimentos poco perecederos, catalogados así debido a su tiempo de duración más largo.

Al ir a comprar estos alimentos, se ha de tener en cuenta:

  • Revisar que el grano, esté en buen estado, esto es que no estén unos partidos y que en el fondo de la bolsa no haya polvillo ni animalitos, pues en esto se  aprecia su vejez.
  • Que el grano sea de buena calidad, es decir que sea un grano parejo en tamaño, color y clase. Porque a veces no nos fijamos y al prepararlos, nos damos cuenta que unos quedaron más duros que otros (sobre todo en los fríjoles) y esta es la razón.
  • Que el empaque y las etiquetas estén en perfectas condiciones, ni rotos, ni arrugados o mal tratados.

Almacenamiento:

Para almacenar esta clase de productos, se hará a temperatura ambiente, en lugar fresco y seco (despensa). También se tendrá en cuenta, el colocar estratégicamente los paquetes, si había en la despensa más del mismo producto, para gastar este paquete primero y dejar el o los últimos, para después (como en los inventarios).

 

Se debe comprar lo necesario, teniendo en cuenta el espacio con el que contamos para almacenar los alimentos, sin que se vayan a estropear los productos por excesivo apilamiento.

Para una buena conservación de estos productos, se deben mantener bien tapados, ya sea en su mismo empaque o en recipientes con tapa hermética.

Su duración a temperatura ambiente, 2 meses o más y de acuerdo al cuidado de su manipulación y conservación.

Usos:

Como plato principal o como guarnición.

Conservación:

Temp. Ambiente.

Duración:            

2 meses o más.

Nota:

No dejar destapados, porque el enemigo número uno de una buena conservación de alimentos, en EL AIRE.

Los alimentos siempre se deben manipular con utensilios y manos limpios.

Nunca introducir en los envases cucharas o cuchillos untados de otros alimentos y menos con los que hayamos probado un alimento, porque se descompone, debido a la encima que hay en la saliva (ptialina) que es la que ayuda a degradar los alimentos. Este tema lo desarrollaré en posteriores publicaciones.