Alimentos poco perecederos

Alimentos poco perecederos

Alimentos poco perecederos.

Se les denomina ALIMENTOS POCO PERECEDEROS a los granos secos, por su larga duración si se conservan en condiciones adecuadas de humedad y temperatura, conservando así sus características organolépticas (olor, sabor, textura y color), propios de cada uno de ellos.

RECOMENDACIONES PARA EL ALMACENAMIENTO Y CONSERVACIÓN DE LOS GRANOS SECOS.

Estos alimentos se deben conservar a temperatura ambiente, es decir a la que nos encontremos, razón por la que no hay que refrigerarlos. Pero sí se ha de tener en cuenta, el que estén en la despensa preservados de humedad. Ha de ser un lugar fresco y seco, pero cerrado para que esté protegido de plagas como, insectos (cucarachas) o roedores (ratas).

RECIPIENTES O CONTENEDORES PARA ALMACENAR LOS GRANOS SECOS.

Se deben guardar o almacenar Alimentos poco perecederos  en su mismo empaque o en frascos con tapa.

Los recipientes en plástico (de buena calidad), melamina, vidrio o metálicos con cierre hermético son los más recomendados y dependiendo de las cantidades que se acostumbren comprar, así ha de ser su tamaño. Los más convenientes son los recipientes transparentes, porque permiten ver el producto fácilmente.

Se recomienda adquirir contenedores herméticos con doble tapa o con tapa con empaque para cierre total, cuando el almacenamiento es por  1 año o más.

Otra manera de empaque cuando se necesita conservar el grano seco por largo tiempo, es el empaque al vacío, ya que al haber ausencia de oxígeno, también habrá ausencia de vida (gorgojos) que estropee los granos secos.

UN GRANO DE CALIDAD.

Un aspecto de gran incidencia en la durabilidad de los granos secos, es la calidad del grano que se adquiera en el mercado, pues a mayor calidad mayor durabilidad o tiempo de vida útil. Esta calidad se aprecia levantando la bolsa o empaque con el producto y mirando que en el fondo de esta no haya polvillo, residuos del mismo,  basura (hojas, cáscaras del mismo o corteza, etc.) o animalitos (gorgojos).

El grano debe ser entero no partido, del el color adecuado para cada clase y que el empaque esté en buen estado, sin polvo, u opaco o con letras ilegibles.

Su almacenamiento en el supermercado ha de ser en estantería limpia, ubicada en un lugar seco, fresco y lejos de productos contaminantes como los de limpieza y aseo personal.

De la manera como almacenemos y conservemos los granos secos será el éxito o fracaso para el buen estado por largo tiempo.

Granos secos: Fríjol, garbanzo, arveja, lenteja, soja, arroz, maíz, etc., se pueden comprar cada 3-4 meses o más. Aunque hay veces que se llenan de animalitos (bichitos, gorgojos) y hongos, cuando se conservan en lugares húmedos o el grano no es de buena calidad.