FAISÁN


 

Compra:

El faisán es de plumaje muy colorido. Existen varias clases de faisanes: Dorado, plateado, real y común. Este último, su carne no es tan fina, pero si está bien preparado y es joven, es de gran prestigio. Se prefiere la hembra por tener carne más tierna aunque es más pequeña.

Frescura:

Su terneza se conoce en que tiene el espolón poco desarrollado y su esternón tierno. Su caza se realiza en invierno.

Se prepara asado, en patés y galantinas.

Almacenamiento:

Por higiene, salubridad y para evitar contaminación y posibles intoxicaciones, se deben lavar las manos y/o colocarse guantes antes de comenzar a manipular la carne de ave.

Se debe madurar a la intemperie de 4 -6 días.

Si se va consumir pronto se deberá:

  • Colocarlo en un recipiente con tapa que impida que sus jugos caigan sobre otros alimentos y se produzca una “contaminación cruzada”.
  • Condimentarlo y ponerlo en el sitio más frío de la nevera para refrigerarlo.
  • De lo contrario, congelar en bolsa para tal efecto.

La congelación será efectiva siempre y cuando ya no estén presentes  agentes patógenos.

Empacar sacando al máximo el aire que haya dentro de la bolsa.

Utilizar bolsa amplia, que no quede apretado el contenido dentro de ella.

Usar bolsas de plástico que se puedan sellar preferiblemente si se ha de congelar por tiempo prolongado. Si es por corto tiempo (hasta 3 semanas) envuelto en papel de aluminio, con el lado opaco hacia el interior.

Congelar a temperaturas inferiores a 0°C  ya que la congelación mantiene inactivos los microbios al disminuir el movimiento de las moléculas, impidiendo su crecimiento y el deterioro de las carnes y alimentos en general.

Al descongelar las carnes, los microorganismos vuelven a activarse y se pueden multiplicar hasta provocar enfermedades, por esta razón descongele dentro del refrigerador. Nunca a temperatura ambiente y menos volverla a congelar.

Conservación:

Congelar.     Refrigerar.       Temp. Ambiente.

Duración:  

3 meses aprox.    2 días aprox.    4-5 días aprox.

Notas:

  • Tenga gran cuidado al manipular la carne cruda de aves, porque la salmonella (microorganismo nocivo y tóxico para la salud del ser humano), se transmite a otros alimentos por contacto con esta o con utensilios usados y que no se hayan lavado adecuadamente. De igual manera se han de lavar muy bien las manos.
  • Lavar todos los ingredientes que se vayan a adicionar.
  • Cocinar a temperaturas adecuadas.
  • Separar los alimentos crudos de los cocinados.

 ¡Peligro!

Es de vital importancia contar con la información sobre los peligros de la carne de caza, cuando se emplean municiones a base de plomo, debido al riesgo de contaminación que sufre la carne al entrar este en contacto dentro de ella.

Se debe tener conocimiento sobre el plomo, que al ser un metal que al consumirlo el ser humano, disminuye el coeficiente intelectual y el desarrollo cognitivo (menor capacidad del cerebro para procesar la información). Ésta enfermedad se conoce con los nombres de “Plumbismo”o “Saturninismo“, porque los Alquimistas llamaban a este elemento, Saturno.

Los niños menores de 6 años, mujeres embarazadas o que estén intentando tener hijos, no pueden comer carne de animales cazados con munición de plomo porque es aún más tóxico para cerebros en formación y que se estén desarrollando, que en los cerebros ya maduros.

Por tanto se deben tomar precauciones, con la carne cazada con este tipo de munición, aún para las personas que no se encuentran dentro de los parámetros ya mencionados. Hay que recortar y desechar el trozo de carne que esté dañado por la munición y la zona situada alrededor de la herida visible.