GALLINA DE GUINEA

Compra:

La PINTADA O GALLINA DE GUINEA, es originaria de África. Abunda en Guinea en estado salvaje. Introducida en Europa por los romanos.
Se cría con facilidad como cualquier ave de corral.

Frescura:

Su carne es fina, parecida a la del faisán. Se debe consumir joven. Es de textura firme y  blanda, de  olor fresco.
Al ir a comprar el producto al supermercado se deberá tener en cuenta,

  • Observar que la nevera donde se exhibe el producto, funcione adecuadamente (que esté enfriando).
  • Observar la fecha de vencimiento del producto o caducidad del mismo, que no esté tapada, ni alterada, ni repisada. Escoger el producto con fecha lo más lejana posible.
  • Revisar el empaque, que esté en óptimas condiciones, no sumido, averiado o golpeado. Tampoco con etiquetas rotas o desechas.
  • Mirar que el empaque no esté inflado (soplado), porque esto es indicio de que  el  producto ya está en descomposición.
  • Comprar el producto al final del mercado, para que no se interrumpa “la cadena de frío” del mismo.

No se debe dejar mucho tiempo expuesto al calor dentro del automóvil, ni fuera del congelador (porque se acorta su vida útil), máximo 30 minutos para no interrumpir “la cadena de frío” del pavo, lo que impide la proliferación de bacterias que causan enfermedades.
Si es posible se debe transportar en bolsa térmica y lejos de productos contaminantes como limpiadores, aceites para automóvil o gasolina ya que absorbe dichos olores.
Así mismo al llegar a su destino, colocarlas de inmediato en el refrigerador.

Usos:

Su preparación es igual que la del pollo, faisán y capón. Se utiliza como plato fuerte, asada al horno (sola o rellena), en salsas, en estofados y hojaldrados.

Almacenamiento:

Por higiene, salubridad y para evitar contaminación y posibles intoxicaciones, se deben lavar las manos y/o colocarse guantes antes de comenzar a manipular la carne de ave.
Si se va consumir antes de 2 días, se deberá:

  • Sacar el líquido que ha soltado en el paquete.
  • Colocar en un recipiente con tapa que impida que sus jugos caigan sobre otros alimentos y se produzca una “contaminación cruzada”.
  • Refrigerar en el sitio más frío de la nevera.
  • De lo contrario congelar en bolsa para tal efecto.

La congelación será efectiva siempre y cuando ya no estén presentes  agentes patógenos.
Empacar sacando al máximo el aire que haya dentro de la bolsa.
Utilizar bolsa amplia, que no quede apretado el contenido dentro de ella.
Usar bolsas de plástico que se puedan sellar preferiblemente si se ha de congelar por tiempo prolongado. Si es por corto tiempo (hasta 3 semanas) envuelto en papel de aluminio, con el lado opaco hacia el interior.
Congelar a temperaturas inferiores a 0°C  ya que la congelación mantiene inactivos los microbios al disminuir el movimiento de las moléculas, impidiendo su crecimiento y el deterioro de las carnes y alimentos en general.
Al descongelar la carne, los microorganismos vuelven a activarse y se pueden multiplicar hasta provocar enfermedades, por esta razón descongele dentro del refrigerador. Nunca a temperatura ambiente y menos volverla a congelar.

Conservación:

Congelar.    Refrigerar.

Duración:  

6 meses aprox.  24-36 h. aprox.
Notas:

  • Tenga gran cuidado al manipular la carne cruda de aves, porque la salmonella, que hay en ella (microorganismo nocivo y tóxico para la salud del ser humano), se transmite a otros alimentos por contacto con esta carne o de utensilios usados y que no se hayan lavados adecuadamente. De igual manera se han de lavar muy bien las manos.
  • Lavar todos los ingredientes que se vayan a adicionar.
  • Cocinar a temperaturas adecuadas.
  • Separar los alimentos crudos de los cocinados.